Venga, un poco de sensacionalismo británico made in NME para animar la tarde del viernes. Aunque parezca que Alex Turner -el cantante de Arctic Monkeys- no haya roto nunca un plato, ya tiene su primer enemigo: nada más y nada menos que el también prepúber Luke Pritchard, cantante de ese grupo británico que tanto gusta a las chicas (¿por qué?) llamado The Kooks. Pritchard le contó al The Daily Mirror (adalid del rigor periodisto, como la mayoría de periódicos británicos) que las dos bandas no se pueden ni ver. “Tenemos una relación rara con Arctic Monkeys desde la primera vez que coincidimos“. Qué monos ellos. Y da la exclusiva, el bombazo, la noticia del año: “Le tuve que pegar en la cara después de que tratara de estirar de los cables de mis pedales de guitarra mientras estábamos en el escenario“. ¡Oh! Y cuenta el pobre Luke que después trató de arreglar las cosas con Turner pero que éste pasó de él. Que triste historia, ¿verdad? A mí me da que se gustan y aún no lo han hecho público, pero todas las canciones ñoñas de ambos grupos están dedicadas entre ellos. ¿Se imaginan? Vale, ya me callo…