A ver, esta noticia es un poco delicada, pero creo que es interesante. Intentaré no meter la pata. Resulta que la promotora Sinnamon (afincada en Barcelona), que organiza entre otros los festivales Summercase, Daydream, Creamfields, Ola Festival, Doctor Loft y Weekend Dance, además de programar conciertos en Barcelona y Madrid, llevaba meses arrastrando graves problemas económicos (yo lo había oído y no soy el único). Parece ser que estos problemas se han agravado últimamente -el Forward Festival fue un auténtico pinchazo en cuanto a público-, y que Sinnamon como promotora autónoma ya no existe.

Bueno, tampoco nos pongamos dramáticos. Sinnamon, por lo que cuentan, habría sido absorbida por otra empresa (aún desconocida, pero seguramente extranjera), y lo lógico sería que ésta asumiera las (cuantiosas) deudas y que, por tanto, todos los festivales programados para este año sigan en pie. Lo que por ahora no se sabe es si Sinnamon cambiará de nombre, y lo que parece evidente es que, de cara al año que viene esta expansión descontrolada (¡sólo este año se han inventado tres festivales nuevos!) que había protagonizado la promotora catalana se verá truncada y posiblemente las cosas vuelvan a su sitio. Es decir, un festival grande (Summercase), alguna incursión en electrónica y la gallina de los huevos de oros que es la sala Razzmatazz. Esperemos, eso sí, que los conciertos pequeños a los que nos han acostumbrado no decaigan, porque en ese aspecto Sinnamon ha sido uno de los grandes dinamizadores de la escena indie en Barcelona. Eso es innegable.

Por ahora es lo único que sé, ni si esto afectará también a Sinnamon Records ni a los festivales de este año. Repito: parece que no será así, así que habrá Summercase, Daydream, etc. Pero la fuente es fiable, así que lo que parece seguro es que a partir de ahora las cosas van a cambiar. A ver si en unos días se aclaran las cosas.